Cuando pensamos en la naturaleza europea solemos imaginar bosques frondosos, montañas abruptas o humedales llenos de vida. Pero hay otro paisaje, menos llamativo para la mayoría, que alberga una biodiversidad única: las estepas. Esas grandes llanuras abiertas, dominadas por pequeños arbustos, herbáceas o campos de cereal, son el hogar de algunas de las aves más singulares —y amenazadas— del continente...
